MUJER/ NAHUA/ TUXPAN, JALISCO

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Fotografía proporcionada por: Prof. Ildefonso López Hueso.

MUJER/ NAHUA/ TUXPAN, JALISCO

DOÑA MAXIMINA ORTIZ, según datos, la mujer más longeva y quien fue  presidenta del  consejo de ancianos de la Unión de Comunidades Nahuas de Tuxpan, Jalisco.

Falleció el 23 de Febrero del 2013.

Del nombre
Nahua, grupo étnico de filiación lingüística yuto-azteca. Su presencia en la región central de México puede documentarse, por lo menos, desde la época de los toltecas hacia los siglos X y XI d.C., aunque hay indicios de que algunos grupos nahuas habitaron asimismo en Teotihuacán. En la actualidad hay comunidades nahuas en 16 estados de la República.
Los nahuas desempeñaron un papel de suma importancia en la historia prehispánica de México, como lo muestra, entre otros, el caso de los aztecas o mexicas. Según el censo de 1990, los nahuas son aproximadamente 1,3 millones por lo que puede considerárseles como el grupo indígena mayor de México. (1)

“TUXPAN EL PUEBLO DE LA FIESTA ETERNA”.
El nombre de Tuxpan se deriva de la palabra “Tochpan” que significa tierra de conejos, donde abundan los conejos, o lugar donde hay conejos.

Localización
Limita al norte con Zapoltitic y Zapotlán el Grande, al sur con Pihuamo y el estado de Colima, al oriente con Zapoltitic y Tecalitlán y al poniente con Tonila. (2)

Antecedentes históricos
Tuxpan, que por decreto oficial del Estado de Jalisco se convirtió en ciudad el 28 de agosto de 1969, tiene una historia digna de ser conocida, que se remonta hasta el siglo VI. Entonces una migración tolteca arribó a esta región, fundando Tochpan (Toch de tochtli “conejo” y pan de “entre o sobre”: que en Náhuatl significa “lugar donde abundan los conejos”), imponiendo sus costumbres, lengua, religión y leyes.

Los indubitables “vestigios” arqueológicos encontrados en la antigua Tuxpan (el centro ceremonial de Terla) han demostrado que la cultura nahua de Tuxpan, concatenada con los antiquísimos asentamientos humanos del centro de Colima y la Meseta Purépecha, tiene una antigüedad superior a los 5 mil años. Es decir, si nos atenemos a la simple lectura de los datos materiales, la cultura tuxpanense habría de corresponder a las primeras migraciones de filiación yutoazteca que llegaron al actual territorio mexicano. Las numerosas variedades de maíz criollo –unas 18– y el complejo calendario ritual de la antigua “comunidad indígena” nos hablan de una sedimentación cultural milenaria.

Los testimonios resultan elocuentes. Excepción hecha del pueblo wixárika, el Tuxpan indígena de la primera mitad del siglo XX contrastaba notablemente con la realidad mestiza, criolla y castellanizante predominante en el resto de Jalisco y Colima.

Todavía hasta los años 60 la lengua dominante en Tuxpan fue el náhuatl  (caso único junto con el de las comunidades nahuas de Suchitlán, Colima, y San Andrés Ixtlán, actual municipio de Gómez Farías, Jalisco); las mujeres utilizaban la sabanilla de lana y el albo jolotón, tradicionales desde antes de la llegada de los europeos a tierras tuxpanenses. Los hombres habían sido despojados hacía apenas unos 60 años antes de su vestimenta tradicional (la calzonera de cuero oscuro y la larga trenza que peinaba su cabello), pues, obligados por la generación de gobernantes liberales que lograron liquidar la mayor rebelión indígena previa a la Revolución Mexicana –la del occidente mexicano– empezaron a utilizar el blanco calzón sayulteco elaborado con manta de algodón y fajado por un fino ceñidor en color rojo o azul.

A principios del siglo XX, frente a la imposición liberal de que todos los “naturales” de Tuxpan raparan su cabellera, los tlayacanque, jefes indígenas tradicionales encargados de los asuntos públicos y de la impartición de justicia en los barrios que antaño componían la república de indios, solicitaron al dictador Porfirio Díaz y al gobernador del estado que se les permitiera conservar la distintiva trenza que tocaba su cabeza en señal de su alta jerarquía al interior de la comunidad indígena, pues sus tareas, más allá de la administración, incluían el cuidado especial de los lugares y de los días sagrados para los nahuas de Tuxpan.

La respuesta del régimen porfirista fue avasallante: en la plaza pública y delante de los funcionarios gubernamentales comisionados para el efecto, se obligó a los ancianos y principales nahuas a que cortaran su singular trenza y raparan su cabello.

En los años posteriores a la segunda guerra mundial, el auge de la fábrica papelera Atenquique, así como los aires modernizantes propiciados por la industrialización posrevolucionaria y los programas educativos oficiales, dieron pie a la destrucción acelerada de la lengua náhuatl, que rápidamente se convirtió en lengua de segunda ante los ojos de un gran número de indígenas tuxpanenses. Asimismo, la manta de algodón fue rápidamente sustituida por las telas comerciales; por lo menos en la apariencia, la peculiar república nahua de Tochan parecía estar en vías de extinción.

Sin embargo, no aconteció lo anterior, entonces la cultura nahua se guardó  y se concentró en las danzas, en las fiestas y en la complejísima estructura social que subsiste hasta el día de hoy.

Trajes Típicos
Descripción de los atuendos típicos.
Según lo escrito en su obra el historiador Dr. Jesús Figueroa Torres, en “La Cartilla Histórica para Uso Escolar”, publicada en forma encuadernable en la Revista “La Antorcha” en 1973,Npágina 5, apartado 8, nos dice. “El traje antiguo de las indias, era una manta de algodón cerrada blanca angosta que les cubre hasta media pierna, encima llevaban una manta pintada y los cabellos largos, en la oreja zarcillos y cuentas de Chalchihuites”.
También se dice y casi se asegura que el traje típico femenino era similar al que usan las mujeres de Tuxpan, Jalisco, se trata de una manta de tres metros color azul marino obscuro de lana, que se pone alrededor del cuerpo en la parte posterior media, la pastelonean, como de 25 centímetros, encimados que al caminar se abre como abanico, se la fajan con un ceñidor del mismo material (tejido azul con rojo) y de largo como de 2 o 3 metros con el cual se dan varias vueltas, encajando al final, en la parte delantera de la cintura. En la parte superior una blusa tipo jolotón, cuello ojal unida en el hombro con una randa hecha a mano en varios colores (es un trabajo fino y se le llama de aguja) y una sabanilla que es un rectángulo doble cerrado por los tres lados y con una abertura pequeña en medio para la parte posterior y dos a los lados para sacar las manos, esta también está unida con randa de aguja y va en color blanco y con ella cubren la cabeza.

El atuendo femenino, termina con el adorno de la cabeza, entretejedura, insertan una especie de listón color blanco y negro, con una extensión de un metro 72 centímetros, termina con tres borlas al final de tres trenzas, todo de lana, las tres motas: una negra con hebras blancas, una blanca con hilos negros, una más con mitad negros y blancos. El dibujo del listón una línea blanca, una más ancha negra, en la parte media una especie de mariposas negras, con unas líneas verticales blancas y negras. Se le da el nombre en náhuatl “Maztahue”. Según el decir del Director de la Casa de la Cultura de Indígenas de Tuxpan, Jalisco.

Nota: El texto de este subtema de Atractivos Culturales y Turísticos es, en gran parte, del señor Juan S. Vizcaíno. Cronista municipal.

Lengua
Todavía hasta los años 60 la lengua dominante en Tuxpan fue el náhuatl (caso único junto con el de las comunidades nahuas de Suchitlán, Colima, y San Andrés Ixtlán, actual municipio de Gómez Farías, Jalisco).

De acuerdo a los resultados que presenta el II Conteo de Población y Vivienda del 2005, en el municipio habitan un total de 147 personas que hablan NAHUATL

Los descubrimientos de la glotocronología asignan al yuto-azteca, tronco lingüístico al que pertenece el nahua, una antigüedad aproximada de 45 a 47 siglos. La lengua nahua se encuentra en un eje idiomático de sur a norte en el siguiente orden: nahua-pimanahopi-tubatulabal-mono.

Los cuatro dialectos del náhuatl actual son: nahua del oeste: municipio de Toluca (por el Nevado de Toluca), Michoacán, Guerrero y en Xoxocotla y Cuernavaca (Morelos); nahua central: valle de México, Huauchinango (Puebla), Tlaxcala, valle de Puebla y Amilpas, así como el extinto cazcán de Jalisco; nahua septentrional: en la Huasteca (parte de los estados de San Luis Potosí, Hidalgo,Veracruz); nahua del este: sierra de Puebla, centro de Veracruz, pipil de Tuxtepec (Oaxaca) y de Acula, Tuztla, pipil de Centroamérica.

Artesanias
En el municipio se elaboran objetos de barro como macetas, jarros, comales, piezas de cerámica; tejidos a mano; sarapes; flores de papel y fabricación de sillas de madera.

Cosmogonía y religión
La religión de los pueblos nahuas, y en concreto la de los mexicas, constituye un tema complejo.
La religión nahua tales como la cosmovisión, los dioses y los ritos, y sus relaciones con diversos ámbitos de la sociedad como la guerra, la política y la educación. los pueblos nahuas actuales, en muchos casos conservan elementos ancestrales en interrelación con concepciones católicas introducidas por los misioneros españoles.

En Tuxpán la inmensa mayoría de la población practica la religión católica.

Los médicos tradicionales, consideran que la madre tierra y todo lo que en ella se nace no puede ser considerado sino patrimonio universal, colectivo y de libre acceso.

Fiestas, Danzas y Tradiciones
Fiesta de San Sebastián.- Inicia la última semana de enero y termina el día de La Candelaria (el 2 de febrero).

Celebración de la Semana Santa

Fiesta patronal del Señor del Perdón.- Tienen lugar durante la segunda quincena de mayo, siendo el último domingo del mes el más importante. En ésta se celebran exposiciones artesanales, coronación de la reina, corrida de toros, bailes, serenatas, danza tradicional de los Sonajeros,carros alegóricos el lunes siguiente al día principal y fuegos artificiales. Estas fiestas patronales tienen su origen en el juramento que se realizó el 9 de abril de 1806, en donde se señala y reconoce a la imagen del Señor del Perdón como patrono y protector contra los temblores.

Tuxpan es conocido en la entidad como “el pueblo de la fiesta eterna”.

Tradiciones y Costumbres
Veladas al Señor del Perdón.- Se realizan durante la Semana Santa, culminando el Viernes de Dolores.

Escenificación de “Los Huertos”. – Representación de los aspectos más sobresalientes de la vida de Cristo, la cual culmina con el recorrido al templo donde se realiza el acto de “Las Siete Palabras” y “La Crucifixión”. El viernes santo se reliza un desfile de carros alegóricos donde se representa el viacrucis.

Día de Muertos.- En esta celebración se acostumbra colocar sobre los sepulcros, ofrendas con bandejas de frutas, calabaza cocida, tamales, flores y velas encendidas. También llevan hasta el templo una imagen que llaman “Las Almas de Cristo”, que representa al Señor atado a una columna con los bustos de unos niños entre llamas, a sus pies.

Fiestas Navideñas.- Es tradicional la escenificación de pastorelas.

Danza de los Sonajeros.- Es la más conocida y uno de los eventos más importantes en las fiestas del Señor del Perdón.

Danza de los Paixtles.- Cuyo propósito es festejar el nacimiento de Jesús, por lo que sólo se escenifica en época navideña.

Danza de Los Moros.- Se ejecuta en la época de Navidad, sobre todo en la Noche Buena.

Danza de Los Chayacates (Enmascarados). – Se escenifica en los festejos de San Sebastián, en los meses de enero y febrero. Es una de las danzas más agotadoras, pues sus evoluciones son un derroche de energía y una equivocación es castigada por el viejo que azota al que comete el error.
Esta danza esta integrada, en su mayor parte, por personas que han prometido a manera de manda su participación en pago a un favor recibido.

En las expresiones tradicionales de este municipio, como parte de su folklore, también resultan interesantes las bodas indígenas. El pedimento matrimonial se realiza en la puerta de la casa de la novia, cuando el joven es aceptado, los futuros suegros reciben “la Botija” o vino mezcal y la novia un becerro adornado con flores, el cual es sacrificado al día siguiente con el propósito de que la pareja tenga fecundidad y abundancia. El novio debe llevar para la organización de “el convidar”, un burro cargado de leña, maíz y todo lo que se va a necesitar para la comida, en la cual los parientes, además de compartir los alimentos con los novios, reciben  de éstos regalos de pan, caña y plátanos.

En el “zindacuatl”, que se verifica la tarde de la boda, los que fueron obsequiados en la fiesta del convidar, entregan a los recién casados, para su nuevo hogar, muebles, ollas, metales, jarros, entre otras cosas.

Fuentes:
(1) “Nahua,” Enciclopedia Microsoft® Encarta® Online 2008
(2) Los Municipios de Jalisco. Colección: Enciclopedia de los Municipios de México. Secretaría
de Gobernación y Gobierno del Estado de Jalisco. 1988
http://www.lajornadajalisco.com.mx/2007/12/13/index.php?section=opinion&article=002a1pol
http://www.cmpicip.org/es/culturaindigena/nahuasdever.html
http://www.elocal.gob.mx/work/templates/enciclo/jalisco/mpios/14023a.htm

Fines educativos.
PROFA. CELIA SUSANA ORTIZ VÁZQUEZ

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